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martes, 30 de agosto de 2011

Sara RUDDICK, Maternal Thinking



Sara Ruddick, Maternal Thinking
Para la presente reseña sigo la edición italiana, de la que tomo las referencias: Sara RUDDICK, Il pensiero materno. Pacifismo, antimilitarismo, nonviolenza: il pensiero della differenza per una nuova politica, Red edizioni, Como 1993.

Aunque también he cotejado el texto con la versión inglesa:

Sara RUDDICK, Maternal Thinking: Toward a Politics of Peace, Bacon Press, Boston, 1989

Sara Ruddick (1935 - 2011), fue profesora de filosofía y estudios feministas durante casi 40 años en la New School for Social Research de Nueva York. Es conocida principalmente por la teoría que expone en este libro. Estaba casada y era madre de dos hijos.

CONTENIDO
El libro gira en torno al concepto de maternidad, o más bien de actividad materna (mothering), pero entendida —esta precisión es clave— no como función biológica o rol social sino, como conjunto de actividades cotidianas orientadas a proteger, criar y educar a los niños, de ahí que también la llame práctica o trabajo materno. Ruddick evita referirse a ello con la expresión “tareas o labores domésticas”, quizá para destacar la relación madre-hijo por encima de los aspectos administrativos, o tal vez para eludir connotaciones tradicionalistas, pero es obvio que la fórmula trabajo materno se refiere a este ámbito de la actividad humana.

lunes, 8 de agosto de 2011

Frank R. WILSON, La mano

Frank R. WILSON, La mano. De cómo su uso configura el cerebro, el lenguaje y la cultura humana, Tusquets, Barcelona 2002

Neurólogo y director médico del Peter F. Ostwald Health Program for Performing Artists de la Universidad de San Francisco, Wilson es un científico de amplias miras y un auténtico humanista, como demuestra en esta obra.

No se limita a estudiar la mano —“milagro biomecánico fruto de la adaptación”— desde sus conocimientos como neurólogo, sino también desde multitud de perspectivas: biología, psicología cognitiva, lingüística, pedagogía y, sobre todo, paleoantropología. Y lo hace de modo ameno y original, ilustrando los argumentos científicos con ejemplos tomados de diversos oficios. Desfilan a lo largo de sus páginas músicos, malabaristas, titiriteros, mecánicos, joyeros, magos, artistas, etc, cuyos testimonios, según nos hace ver el autor, nos remiten al largo proceso evolutivo en que se formaron, en fecunda interacción, la mano, el cerebro y el lenguaje.

Para Wilson, en efecto, resulta incuestionable que esas tres aptitudes, habilidad manual, pensamiento y lenguaje, han coevolucionado hasta la forma actual en el homo sapiens sapiens, en un proceso cuya complejidad aún estamos lejos de comprender. «Nunca entenderemos —afirma— qué es la inteligencia hasta que no podamos establecer de qué modo están interconectados bipedismo, braquiación, interacción social, acicalamiento personal, ambidextria, lenguaje y uso de herramientas, articulación de ensilladura del quinto metacarpo, neuronas “de comunicación” en el córtex parietal del cerebro, neurotransmisores inhibitorios, clados, codones, secuencias de aminoácidos, etcétera». (p.169)

En otras palabras, para Wilson nuestro desarrollo cognitivo, emocional, lingüístico y psicológico como especie diferenciada sería fruto de nuestra actividad manual, una actividad que rebosa pensamiento, comunicación, simbolismo y creatividad. Son lo que él llama raíces físicas ocultas de la aptitud humana: «Ahora estoy absolutamente convencido de que estas raíces son más que profundas y más que antiguas. Vienen de muy abajo y muy atrás en el tiempo, desde mucho antes del alba de la historia humana, desde los orígenes mismos de la vida primate en este planeta» (p. 20)

domingo, 17 de julio de 2011

María Teresa MARTÍN-PALOMO, Domesticar el trabajo



MARTÍN-PALOMO, María Teresa, Domesticar el trabajo: una reflexión a partir de los cuidados, en Cuadernos de relaciones Laborales, Vol. 26, núm. 2, 2008, pp. 13-38, disponible en este link.

La autora es investigadora en la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Carlos III de Madrid.

Excelente estudio sociológico sobre el trabajo femenino en la actualidad, concretamente sobre las fronteras —problemáticas y difusas— que median entre trabajo doméstico y trabajo remunerado en nuestras sociedades posmodernas.

Con documentación selecta y actualizada, y con indudable amplitud de miras, la autora desbroza un terreno oscurecido por prejuicios e inercias mentales, y privado desde hace siglos de las necesarias herramientas conceptuales para explorarlo.

Su estudio, en efecto, pone de manifiesto cómo la identificación de trabajo con empleo, nacida en los albores de la revolución industrial (p. 16), ha conducido a menospreciar o, sencillamente ignorar, la peculiar aportación de la mujer a la construcción social.

Ofrezco a continuación un resumen del artículo que divido en cinco partes:

I. El concepto de domesticación

II. Los rasgos domésticos extensibles a cualquier trabajo

III. El concepto moderno, o sea, obsoleto, de trabajo

IV. Los cuidados que domestican el trabajo

Al final incluiré un último punto:

V. Opinión personal

jueves, 24 de febrero de 2011

Inteligencia doméstica


Entiendo por inteligencia doméstica un modo de pensar peculiar, que se ejercita sobre todo en el hogar, pero puede y debe aplicarse a cualquier ámbito de la cultura.

Este pensamiento se caracteriza por 5 notas:

1) Es un pensamiento encarnado y personalista, es decir, se desarrolla a partir de los lazos personales. De entre estos lazos, los principales son los familiares: matrimonio, filiación y fraternidad. Y dado que estas son las relaciones sociales primarias, podemos afirmar que el pensamiento doméstico está intrínsecamente abierto a la sociedad, es eminentemente cívico y solidario.

2) Es un pensamiento artesanal. Significa que tiende a traducirse en trabajo artístico-técnico de calidad (acción poiética).

Mey ZAMORA. Dulce Hogar. Un retorno a lo esencial



Hay ciertos pasajes del libro de Mey Zamora que sirven de clave para entender toda la obra: aquellos en que aconseja intercambiar información doméstica con las amigas, compartir experiencias, pedir consejo. En realidad ¿qué es todo este encantador librito sino precisamente eso? Su planteamiento es el de una charla amistosa, de esas que las mujeres suelen mantener cuando coinciden en el supermercado, el parque, la peluquería, el autobús, el café de la esquina, el gimnasio. Conversaciones que nosotros, los hombres, tendemos a ridiculizar por parecernos insustanciales. Ahora que leo a Zamora, sin embargo, caigo en la cuenta de la sabiduría que entrañan, de la multitud de brillos y matices que encierra el hogar como tema de conversación. ¡Es el microcosmos donde todo lo humano se gesta, se cuece y se alumbra!



El hogar como tema, además, se distingue de cualquier otra charla profesional en un punto: el objeto de esta conversación –el hogar– se realiza y se amplía por el hecho mismo de tratarlo. Hablar de hogar crea hogar. Compartir nuestras experiencias sobre hospitalidad ya es un acto de hospitalidad. Y así, cuando varias amas de casa platican sobre lo suyo instauran un vecindario cultural y espiritual, en el cual cada una entra, en cierto modo, en el hogar de la otra. Más aún, unas familias se abren a otras, con todo el beneficio que ello supone para la cohesión social y la cultura.


En definitiva, un libro repleto de pensamiento artesanal e intuiciones luminosas, útiles para todos los ámbitos profesionales. Chapeu!


ZAMORA, Mey, Dulce hogar. Un retorno a lo esencial, Plataforma editorial, Barcelona 2009